Por fin una Historia que te va a gustar

Las Políticas de los Señores del Metal y una canción

Breve historia del poder estratégico Charka y Qhara Qhara

 

1493. Ciudad de Choqe Chaka. “Puente de Oro”, hoy Chuquisaca, Bolivia

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En 1493 el gobierno del Reino Charka, confederado con el Reino Qhara-Qhara, renueva los acuerdos de colaboración con los inkas para proteger las fronteras imperiales de los ataques guaraníes que llevan años asaltando las ricas ciudades mineras de la frontera oriental del Tawantinsuyu. Combatientes del Kereimbá, el ejército guaraní, partiendo de las ciudades de Lambaré (Asunción), Mbiazá en la costa del Brasil, Itatí en Corrientes e Igapopé, en el Delta entrerriano, siguen asolando las poblaciones no solo andinas sino también de otros pueblos de las tierras bajas los cuales huyen hacia campos de refugiados dentro de las fronteras imperiales.

Frente a esto el mallku (dirigente) Ocho Tuma viaja al Cuzco. Ocho Tuma pertenece a la casa noble de los Anco Tutumpi Ayre, viejos aliados de los inkas. Lo sabemos porque 80 años después de su viaje al Cuzco su tataranieto Fernando Ayra escribirá en Chuquisaca:

 ”…Ocho Tuma, el cual sucedió en el gobierno y señorío de su padre fue a visitar al Inca Guayna Capa y a darle obediencia y el inca honrólo de tal manera que le dió una camiseta de roeles de oro y le casó con una hija suya.”[1]

Para los inkas hubo un doble beneficio con estos acuerdos, por un lado reforzaron  la colaboración de los charkas-Qhara qhara para la defensa de las fronteras y por otro les permitió consolidar la penetración del estado Inka en Chile y Argentina, lo que se va a producir precisamente durante el gobierno de Wayna Qhapaq a principios del siglo XVI.

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1575. Mismo lugar, Chuquisaca, ahora rebautizada “La Plata”

 

El Mallku Castilla Pari dibujado por el inka yaro willka Don Phelipe Huaman Poma a fines del siglo XVI

stos mallkus son ricos hacendados y mineros que administran territorios con millones de habitantes sostenidos en base a la tradicional reciprocidad social y económica andina. Gestionan decenas de bocas de minas, cientos de miles de cabezas de ganado y ricas zonas agrícolas que vienen explotando eficazmente durante generaciones.

Han creado una confederación Qhara Qhara-Charka junto a otros pueblos incluso pequeños estados del pedemonte como los Tukman Hao (Tucumanos) y tienen alianzas con las sociedades del chaco. Incluso mantienen contactos con los Chaná Timbú del río Paraná. Hasta un puerto lleva su nombre, se trata de Qhara Qhara Añág, hoy ciudad de Carcarañá. Los Timbú de Carcaraná poseen también metal y custodian el final del camino del Kachi Mayu (Río Salado). Además y al igual que sus aliados Qhara Qhara, son enemigos de los guaraníes con quienes compiten comercialmente por el dominio del Paraná.

Los Qhara Qhara-Charkas controlan el sur del imperio. Conocen los resortes del gobierno. Luego, frente a la invasión española y al igual que hicieran con los Inkas, negocian. A veces exitosamente, otra veces no. En general continúan manteniendo el poder. Incluso fomentan la penetración española en las tierras bajas para trasladar la plata de las minas del Potosí.

En cuanto los españoles comienzan a instalarse en la zona, los mallkus inician una estrategia para mantenerse en el poder. En ese momento se plantea la disyuntiva de montar la conexión con Europa a través del Pacífico bien a través del puerto incaico de Arica que ya estaba operativo o bien a través del Atlántico, aunque esto último implicaba doblegar primero a las ciudades guaraníes de Quiloasá e Igapopé (que finalmente serán reemplazadas por las españolas Santa Fé y Buenos Aires). Esta segunda opción implicaba la necesidad de atacar las ciudades guaraníes de donde precisamente vienen las fuerzas del kereimbá guaraní que continúan asolando las tierras de los mallkus.

Por esta razón algunos  mallkus deciden financiar las campañas de los españoles para atacar estas ciudades guaraníes, y la ayuda se traduce en conocimiento del terreno, armas, logística  e incluso batallones completos de soldados andinos pues en esta época todavía estan activos los dispositivos militares andinos, toda esta ayuda la brindan con el doble objetivo de mantener sus privilegios en el nuevo estado colonial que comienza a conformarse y a la vez penetrar profundamente en las tierras guaraníes y desactivar sus permanentes ataques. Por ello los mallkus andinos colaboran con los españoles en la “fundación” de las ciudades a orillas del Paraná que los cronistas llamarán “Abrir las puertas a la tierra”, y la consecuencia de esto fue la conexión de la riqueza de los Andes con Europa a través del Río de la Plata.

Este apoyo no es solo de los mallkus sino también a través de inkas radicados en Chuquisaca y Potosí. Recordemos que los españoles vienen del Cuzco, ya aliados con Inkas, es decir, para el derecho andino son inkas (por eso muchos españoles se presentan como “Hijos del Sol” y utilizando la parafernalia protocolar Inka), y dado que en el altiplano viven muchos inkas peruanos emparentados con los mallkus es importante que presetmos atención a su actiividad en este juego de alianzas.

A partir de 1540 muchas familias inkas del Cuzco que ya tenían lazos en el sur imperial huyen hacia el sur debido a las guerras internas entre el bando militarista de Atahuallpa y el bando religioso de Paullu, recordemos además que el norte del imperio esta en emergencia sanitaria por la contaminación vírica porvocada por la invasión europea. Morían decenas de miles d epersonas en pocos meses y las ciudades se vaciaban colapsando todo el sistema administrativo, en cambio en el sur, en el  Kolla Suyu estaban a salvo de guerras y enfermedades.  Por ello muchas familias Inkas se radican en Chukisaka y Tukumán.

Y hay que agregar que este juego de poder entre Mallkus del altiplano,  Inkas militariastas e Inkas religiosos se complica aún más con los enfrentamientos internos entre el bandos españoles de Pizarristas y Almagristas. En este contexto entendemos porqué la princesa y referente político inka Leonor Yupanki del Cuzco y casada con Juan jefe del clan vasco de los Ortiz de Zárate se instala con su marido en Chuquisaka.

La fortuna de ambos se pone al servicio del proyecto de “Abrir puertas a la tierra“, Juan Ortiz de Zárate viaja a Madrid a gestionar los títulos de Adelantado del Río de la Plata, uno de sus hombre Juan de Garay parte a Lambaré-Asunción a preparar el terreno para la invasión. Doña Leonor se queda en Chuquisaca a cuidar a su hija Juana, la rica heredera y emblema del pacto de unidad Hispano-Inka. Brindando soporte logístico al plan. Durante todo este proceso son los mallkus quienes operan sobre el terreno contactando con inkas y españoles. Muchos de ellos son incluso descendientes de inkas con Qhara-Qhara, ahora rambién comienzan a usar apellidos españoles.

El plan es ambicioso, atacar a las ciudades guaraníes por la espalda,  encerrándolas en un juego de pinzas entre las fuerzas de los feroces mestizos hispano-guaraníes de Lambaré-Asunción al mando de Juan de Garay mientras al mismo tiempo Ortiz de Zárate entra por el Río de la Plata con gente nueva venida directamente de España. Así se espera neutralizar las ciudades guarañies ribereñas al río Paraná. Es un plan que vonviene tanto a Mallkus como a Españoles.

Es interesante observar como la estrategia que los mallkus intentan utilizar con los españoles es similar a la que los inkas utilizaron con ellos. Los inkas daban organización, logística y cobertura política a los malkus a cambio de su colaboración económica y militar, el mantenimiento de las fortalezas y la defensa de las fronteras del Tawantinsuyu. [2]

Los mallkus ofrecieron a los españoles el conocimiento de la tierra, la posibilidad de franquear el paso por los caminos inka hacia el sur, su amistad con los pueblos de las tierras bajas, incluso financiación en moneda española.  A cambio pedían  dos cosas: convalidar los títulos y privilegios de sus comunidades en el nuevo marco jurídico colonial y protección frente a los ataques guaraníes.

Así el 25 de mayo de 1575 el mallku Don Fernando Ayavire escribe a las autoridades españolas en la zona:

Autoretrato de Huaman Poma. 1580

“…me haga merced de mandarme dar en tocante tasa y salario, y que me siembren con tres fanegas de maíz y 15 de papas y 15 indios de servicios, y 24 carneros de Castilla y 24 carneros de la tierra, pues hay de la comunidad. 

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Para que yo me pueda sustentar conforme a quien soy, declarándome por cacique prinicipal del dicho repartimento de Sacaca y de las parcialidades que en él hay. Mandando que todos ellos y los indios y caciques del dicho repartimento me obedezcan y acaten como a tal cacique principal pues soy asi lo del uno como lo de lo otro.” [3]

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1617. Y otra vez el mismo lugar, pero ahora el poder se llama “Audiencia de Charcas”

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Algunos Inkas y Mallkus convalidaron sus títulos en el nuevo sistema legal español obteniendo escudos y emblemas a la europea

40 años después, las siguiente generación de mallkus andinos siguen gestionando poder desde los andes e interviniendo a través de los españoles en las tierras bajas. Impresiona la inversión en metálico que los mallkus van a hacer en esta época tanto para financiar la defensa de sus tierras de los ataques guaraníes que continúan, como para pagar rentas al poder colonial que cada vez les exige más. Lo que demuestra su gran poder.

Por ejemplo en una cédula emitida por el Rey de España fechada en 1617 consta que  Don Fernando Ayra de Arriutu, es decir un solo mallku,  aportó 3.427.200 maravedíes a la corona española. Tengamos en cuenta que en la misma época la renta de toda la Gobernación del Paraguay era de tan solo 500.000 maravedís. O sea, un mallku podía aportar seis veces más que la renta de todo un año del Paraguay y Río del Plata.

Además intervenían activamente en los ataques a los guaraníes. La corona de España en la misma cédula que referimos reconoce que:

…Don Francisco de Ayra gobernador de la dicha provincia sirvió en la entrada que se hizo a los chiriguanas (guaraníes) con más de 500 indios y envió más de 1.000 carneros cargados de bastimentos y con 700.000 pesos en donativo.” [4]

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1695. Finalmente una canción para los mallkus desde el poder colonial

 

an pasado 80 años más. Los tiempos de los inkas e incluso de los conquistadores han quedado muy atrás. A Pocos kilómetros de La Plata, la Villa Imperial del Potosí se ha convertido en una de las ciudades más ricas y pobladas del planeta, fruto de la extracción de plata que pasa a financiar la política europea. Un censo de 1610 ya había contabilizado en 160.000 los habitantes de la ciudad del Potosí, contra los 120.000 que en la misma época tenía Madrid.

Chuquisaca o La Plata para los españoles continúa siendo la sede del poder colonial con la Real Audiencia, La Universidad Mayor y el Arzobispado.  Potosí es el poder económico y La Plata el político. La casa hispano inka de los Yupanki-Ortiz de Zárate sin embargo ha seguido en el poder. En 1657 muere el chuquisaqueño Juan Alonso de Vera y Zárate, nieto de Leonor Yupanki, Gobernador del Tucumán y último adelantado del Río de la Plata.

Las ciudades guaraníes han sido neutralizadas, los españoles han fundado Asunción, Corrientes, Santa Fé y Buenos Aires, el río Paraná esta despejado y el Qhapac Ñam el sistema vial inka ha sido rebautizado como “Camino Real”. Los guaraníes ya no atacan las ciudades andinas, se dedican a su proyecto de fundar un estado pan guaraní, unificando las tekohas o comunidades en las llamadas “Misiones Guaraníes”, pues han decidido aliarse con la Orden Jesuita que les sirve de escudo legal frente a las pretensiones de los encomenderos. El kereimbá pasa de atacar la frontera inka a convertirse en la mayor fuerza armada de España en la zona, manteniendo a raya a charrúas, contrabandistas franceses y bandeiras del Brasil.

En paralelo y a pesar de librarse de los ataques de las tierras bajas, los mallkus pierden poder, el proceso de asimilación al orden colonial ha continuado implacable, paradojicamente gestionado por ellos mismos que han servido de articulador entre el orden político inka y el español. Y las nuevas generaciones ya no se reconocen como “charka”, “Inka” o “guarani” sino que ahora todos son llamados genéricamente “indios”, y los que han logrado convalidar sus títulos de nobleza originaria ahora llevan apellidos españoles. Además decrece la explotación minera y la población, diezmada por las malas condiciones, decae de forma alarmante, a tal punto las autoridades coloniales terminan importando mano de obra esclava de África.

En ese ambiente nace en 1695 el compositor Roque Jacinto de Chavarría. Él mismo, como su música, es mestizo mezclando barroco y política española y mallku y debe esforzarse por llegara ser Bachiller en Artes por la Universidad en San Francisco Javier. Sus extraordinarios arreglos polifónicos representan el barroco andino en su más pura expresión y nos transmiten los esfuerzos de una sociedad por mantenerse en pie.

Uno de sus temas, mezclando el quichua y el castellano, dice:

¡Fuera! ¡Fuera!

¡Háganles Lugar!

Que los indios vienen y no es novedad

Todos somos gentes

hijos del Adán

¡Achalay! [5]

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NOTAS Y BIBLIOGRAFIA
  1.  La cita de Don Fernando Ayra de Arriutu puedes leerla en “Probanza de Don Fernando Ayra de Arriutu“. De obligada lectura para conocer mas sobre política de la nobleza Qhara-Qhara y su articulación en el sistema colonial es el documento conocido como “Memorial de Charcas” sacado a la luz por el investigador Waldemar Espinoza Soriano en el Archivo General de Indias (AGI) y redactado de forma conjunta por 24 Kurakas (líderes comunales) en 1584. []
  2.   La estrategia Charka para mantenerse en el poder durante la colonia puedes conocerla mejor en “La Verdad Asediada, Elites indígenas sur andinas” de Mario Graña.  []
  3. La cita de Fernando Aya Vire puedes leerla en “Qaraqara-Charka. Mallku, Inka y Rey en la provincia de Charcas” de Tristan Platt. Pg. 997.  []
  4.   Para los cálculos sobre la renta Mallku hemos seguido esta tabla:  A principios del siglo XVI 1 Real era igual a 34 Maravedíes. 8 Reales eran igual a 1 Peso (conocido como “Real de a 8”). Por tanto los 12.000 pesos registrados en  el documento que referimos es igual a 3.427.200 Maravedíes. Para saber la renta del Paraguay en la época “…la más pobre que hay en todas las indias” según cartas del obispado de Asunción a la metrópoli en 1589, seguimos a Enrique de Gandía en ”Límites de las gobernaciones sudamericanas en el siglo XVI”  de 1933.  []
  5.   El video “¡Fuera! ¡Fuera! ¡Háganles Lugar!” de Jacinto Chavarria publicado en 1718 es una recreación del Coro Florilegium Bolivian Baroque.  []

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