Por fin una Historia que te va a gustar

Karaí Yamandú señor de las islas

 Semblanza política de un líder del Río de la Plata del siglo XVI

 

Yamandú fue un líder y estratega guaraní de las islas del delta entrerriano, nacido en la primera mitad del siglo XVI, que entre 1573 y 1583 coordinó la defensa del Río de la Plata frente a la invasión española.

Pertenecía a los Karaí, una organización político-religiosa de origen netamente guaraní que tenía como objetivos promover la unificación pan-guaraní y representar la unión de agrupaciones de tabas (ciudades) frente a los extranjeros. A través de esta organización su influencia se extendió incluso a otras naciones aliadas como Chanás y Charrúa-minuanes además de los propios Mburuvichás o jefes locales guaraníes.

El Karaí Yamandú, “El sol que alumbra” como era conocido, tuvo también trato cercano con los españoles, siendo uno de los primeros guaraníes en vestir a la europea cuando la ocasión lo requería, con ropas elegantes y ademanes estudiados. Mantuvo largas conversaciones de carácter político y religioso con el clérigo Martín del Barco Centenera quien a pesar de estar en el bando contrario trazó una semblanza suya en su crónica escrita en verso ” Argentina y conquista del Río de la Plata” gracias a la cual podemos reconstruir parte del perfil psicológico de este líder guaraní.[1]

A pesar de su cercanía con los yuruás (extranjeros) o tal vez por ello, combatió encarnizadamente su ocupación en la zona, tanto contra el Adelantado Juan Ortiz de Zárate como contra su general Juan de Garay. Actuando como agente doble, convivió en el campamento militar español ubicado en la costa oriental del río Uruguay y aceptó el pedido de Ortiz de Zarate para ir en su nombre hasta la recientemente fundada Santa Fe de Garay para pedir ayuda frente al ataque de los charrúas. Pero se trataba de un ardid, dado que los charrúas actuaban siguiendo un plan trazado por el propio Yamandú junto a otros karaí y cuyo objetivo final era la expulsión de los extranjeros. En sus propias palabras: “Perezca la memoria del cristiano sin que dejemos de él un hueso sano”[2]

La provincia guarani de Ybycuí o Chandules

En guaraní Ybycuí significa literalmente “río con granos de tierra“, que los hispano hablantes de la época tradujeron por “tierra entre el río“, o simplemente en “el entrerríos“. En principio fué el nombre que le dieron sus habitantes a las islas del Delta del Paraná donde tenían su localizaciónlas las ciudades guaraníes y que posteriormente en su versión castellana de  “Entre Ríos” se le dió a toda la zona, extendiéndola más allá de la zona del delta.  Actualmente “Entre Ríos” es el nombre de la provincia argentina ubicada sobre la costa oriental del río Paraná pero en el siglo XV y XVI el nombre en ava ñe’é se aplicaba a toda la zona.

Hay muchas localidades que conservan el nombre impuesto por los guaraníes en la lengua original, así Puerto Ibicuy en Entre Ríos, Argentina. La ciudad de Ibicuí, en Río Grande del Sur, Brasil, y el parque natural de Ybycu’i en Paraguay, este último ubicado en el corazón del territorio originario guaraní y de donde partieron los colonizadores que hacia el año 1.400 invadieron las islas del delta hasta esa época en poder de la nación Chaná y que los guaraníes rebautizaron como Ybycu’i.

Las islas del Ibicuy en un Mapa de Forlani de 1560
Paso obligado entre la provincia guarani del Mbiaza en la costa del Brasil y la del Guayra en Paraguay

 l Karaí Yamandú derrotó en combate abierto al Adelantado Juan Ortiz de Zárate, en un enfrentamiento armado dirigido sobre el terreno por su aliado el Suaj Zapicán, líder de los suajs charrúas (suaj es dirigente en lengua charrúa). El hecho pasó a la historia como el “Combate de San Gabriel” y sucedió el 29 de Diciembre de 1573. Fue uno de los reveses militares mas importantes de la corona española en la zona durante la 2ª mitad del siglo XVI (murieron más de 100 soldados españoles, pocas veces se habían dado tantas bajas en un mismo enfrentamiento).

 Al general Juan de Garay, responsable entre otras cosas de quemar varias ciudades guaraníes del Paraná, lo hizo matar en 1583 en las islas del delta. En este caso también utilizó ejecutores charrúas pues tenía un acuerdo de mutua defensa con ellos. Con Garay tuvo además un enfrentamiento personal pues ambos eran los líderes indiscutidos de sus respectivas huestes y se veían mutuamente como un obstáculo para consolidar sus respectivos proyectos.

Entre 1578 y 1579 viajó a Lambaré-Asunción para coordinar un plan de acción para un levantamiento generalizado contra los yuruás junto a Karaí Oberá en el Paraguay y Karaí Ibitupuá en Bolivia. Ambos levantamientos fueron sofocados. Por el Virrey Toledo en el Alto Perú y por el General Garay en el Paraná Guazú. Sus ataques a la incipiente Santa Fe 1573 y  de nuevo a Santa Fé y Buenos Aires en 1580 también fueron rechazados.

Sin embargo y a pesar de sus duros enfrentamientos con los españoles sus peores enemigos fueron los “mancebos de la tierra”, hijos y nietos de padre español y madre guaraní y a quienes él consideraba sus sobrinos. Los mancebos de la tierra pensaban como sus madres, pero tenían las armas de sus padres y eran a la vez guaraníes según el derecho guaraní y españoles según el derecho español por lo que se convirtieron en un enemigo invencible que no pudo derrotar.

Ciudades guaraníes en las Islas del Ibicuy

Esquema de un emplazamiento poblacional indígena

Llamamos ciudades a los asientos poblacionales de los guaraníes del siglo XVI pues consideramos que es la forma más exacta de hacerlo y no el término “aldea” con que comunmente se las denominaba, lo que no quiere decir que los guaraníes además de ciudades no tuvieran pequeñas aldeas, campamentos y otros tipos de asentamientos.

Hay dos razones para usar el término ciudad. La primera es que ellos mismos usaban éste término dado que “taba” en el avañe’e o lengua guaraní del siglo XVI significaba específicamente ciudad y no aldea. El padre Antonio Ruiz de Montoya quien editó en 1640 el primer diccionario guaraní obra colectiva en la que participaron informantes guaraníes de distintas latitudes, traduce Tába por ciudad y Tabîguâra por “ciudadano”, es decir los habitantes de las ciudades, distinguiéndolo claramente de Ta myry, que él registra como “aldea” y en guaraní significa literalmente “asentamiento pequeño” y  Aba rêtâ myry por “aldeano”.[3]

Por su parte los primeros observadores europeos también distinguieron entre ciudades y aldeas o campamentos. Por ejemplo el militar alemán Ulrich Schmidl que entre 1536-1554 convivió con timbúes, charrúas y guaraníes y que se caracteriza por la precisión en sus informes distingue entre “pueblo o ciudad”,  fleckhen order stet. Describiendo claramente las diferencias entre unas y otras, en su caso y por su formación militar enumera los dispositivos de defensa de las ciudades tales como doble empalizada, pozos con estacas puntiagudas etc.[4]

El Karaí Yamandú, de las islas del Ibicuy, al sur de la provincia de Entre Ríos, era por tanto un tabîguârá, esto es, un ciudadano guaraní del siglo XVI que desarrolló su actividad política principalmente en el ámbito del Río de la Plata, participando activamente y en calidad de dirigente en el enfrentamiento entre fuerzas aliadas guaraníes, chana-timbú y charrúas contra españoles peninsulares y sus aliados hispano-guaraníes de Asunción y Santa Fé.

Los guaraníes entrerrianos que la antropología llama “de las islas” a los que él pertenecía se concentraban sobre todo en las islas fluviales del delta del Paraná, hoy departamentos de Victoria, Gualeguay y Gualeguaychú, llegando hasta El Tigre en la actual provincia de Buenos Aires, y en menor medida también poblaban las islas del río Uruguay entre Concepción del Uruguay del lado argentino y la boca del río negro en la Banda Oriental.

Tanto las referencias de los testigos que lo trataron bien como las acciones suyas registradas por otras fuentes indican que el Karaí Yamandú era oriundo de las islas del Ibicuy. Yamandú probablemente provenía de la taba o ciudad de Igapopé, no sabemos si habría nacido allí pero sí que estaba muy vinculado a ella.[5]

Según informa Del Barco Centenera la taba de Igapopé era una de las más pobladas y  políticamente importante de la zona, dado que allí residía el consejo de karaís, los líderes político-religiosos que habían diseñado el plan de acción contra los españoles el cual incluía la alianza con otras ciudades guaraníes e incluso la confederación con charrúas, querandíes y timbúes. Yamandú era el operador sobre el terreno de esa organización, para usar la propia terminología guaraní, era su “secretario”. Del Barco le llama “el cartero” pues luego de entregar a Garay las cédulas reales y el pedido de socorro que le encomienda Ortiz de Zárate, vuelve a Igapopé a continuar con su plan de ataque lo que los españoles ven como una traición.

(Yamandú) tiene la traición así ordenada: que dadas las cartas vuelva luego al río Igapopé que es la morada de un indio que se dice Grande Fuego y de otros que allí viven de coplada con Aguazú que es  guía de este juego. Allí tiene la cosa de ordenarse por do el cartero da priesa en tornarse” [6]

Siendo Igapopé la ciudad guaraní de mayor peso político en la zona y donde él se recluía a buscar consejo junto a sus mayores, esa es también la ciudad que va a defender cuando los “mancebos de la tierra” al mando del vasco Juan de Garay invaden el área

De aquí pasaron adelante (Garay y su gente) en busca de comida y en el río que dije Igapopé do esta triunfante el indio guaraní, que es un gentío… [7]

Garay ataca y quema la ciudad por dos razones, primero para obtener comida, en palabras del cronista: “tres casas y buhíos se dejaron con doscientas hanegas bien colmadas”, y luego porque sabía que desde allí se coordinaban las acciones militares en su contra que precisamente Yamandú mandaba ejecutar.

Pero había muchas otras tabas cercanas a Igapopé como por ejemplo Maracopá, Añá Guazú, Tabobá y Kayú Taba, todas situadas en las islas del delta del Paraná y con una población de entre 1.000 y 3.000 habitantes cada una.[8]


Principales ciudades y localidades en el Río de la Plata hacia 1580. En azul, El Timbú. En verde Guara de Chandules (guaraníes de las islas), en marrón territorio charrúa y en rojo asentamientos hispano-guaraníes.

 

Para ubicarnos pensemos que en la región y en aquella época una ciudad de 3.000 habitantes era considerada muy grande, tengamos en cuenta que Santa Fe tenía 182 habitantes (12 de ellos españoles y el resto mancebos de la tierra). Incluso casi dos siglos mas tarde, en 1780, la cercana ciudad de Gualeguay tenia solamente 150 vecinos y aún así era considerada “ciudad” e Incluso Montevideo en 1724 tenía 1.250 habitantes (de los que por cierto, 1.000 eran guaraníes).

 Los guaraníes que llegaron tardíamente a la provincia ya ocupada por chanás-timbúes y charrúas se establecieron siguiendo el patrón tradicional través de tabas o ciudades con una media de 1.000 habitantes cada una. Según el antropólogo Pierre Clastres los Ty’i o grandes familias vivían juntas en grandes casas comunales llamadas malocas.

“Las dimensiones de las malocas, dice este autor, varían según los observadores y sin duda, según los grupos visitados. Su longitud se sitúa entre los 40 metros para las más pequeñas y 160 metros para las más grandes”. En cuanto al número de habitantes de cada maloca, oscila de cien a quinientos o seiscientos. De esto resulta que la población de las aldeas tupinambás más modestas (cuatro malocas) podían tener alrededor de cuatrocientas personas, mientras que las más importantes (siete a ocho malocas) alcanzaban, si es que no superaban, las tres mil personas”.[9] (CLASTRES 1980)

Taba guarani. En la imagen se ven seis malocas, con sus respectivas huertas, en el centro, a la derecha, la Casa de Ejercicios Espirituales para el Tekó Marangatú, mborahéi pukú (corpus teológico que mantiene el modo de ser tradicional)

En las tabas del delta del Paraná residían además los mburuvichas o jefes locales y los karaí, estos últimos como adelantamos, representaban la confederación de ciudades y podían moverse libremente por todas las tabas, es decir, a diferencia del guaraní común o incluso del mburuvicha, los karaí no tenían adscripción a una taba en particular sino a todas en general. Esto es importante para entender tanto su liderazgo como su movilidad, características que encontramos en Yamandú al punto que incluso pasa una temporada en el campamento español.

Es por tanto en la zona de sur entrerriano donde transcurría la vida política y se tomaban importantes decisiones que afectaban al resto del territorio que actualmente conforma la provincia, dado que allí se concentraban las principales tabas guaraníes. Además se ubicaban en un punto estratégico: a las puertas del Parana Guazú o Río de la Plata por donde pasaba una ruta comercial tradicional que mediante grandes canoas unían la isla de Santa Catarina en Brasil con Asunción, ruta que a los españoles y portugueses les interesaba controlar.

Las islas del Ibicuy entrerriano fueron llamadas así por los primeros guaraníes que poblaron la zona, probablemente en recuerdo de su tierra natal el Ybycui paraguayo, zona nuclear guaraní y muy densamente poblada en aquella época. Se ha calculado cerca de 1.500.000 los habitantes del núcleo de la nación guaraní en lo que hoy es el sur Paraguayo, y el Yguazu de Misiones Argentina y Brasil, cerca de la gran taba de Lambaré que los españoles rebautizaron posteriormente como “Asunción”. De este núcleo poblacional salían expediciones guaraníes que invadían y colonizaban sitios remotos como la frontera inka en la actual Bolivia o el mismo Río de la Plata.

Una mujer hija de madre guaraní y padre portugués, en una representación del s. XVII

Cada una de las tabas tenía un responsable político local, el mburuvichá. Pero la acción entre distintas tabas se coordinaba a través de los karaí, quienes conformaban una verdadera institución pan-guaraní que les permitía a sus miembros ir de una a otra ciudad libremente y en quienes recaía la responsabilidad de representar a la liga de ciudades en caso de amenazas externas, por ello Yamandú, que durante varios meses convivió con los españoles en el campamento militar de Ortiz de Zárate y donde mantiene largas charlas políticas y religiosas con Del Barco Centenera, al intentarle explicar su rol político-religioso le dice: “el sol alumbra a oriente y occidente, así yo Yamandú, a toda la gente”[10]

Hay que entender que las jefaturas guaraníes no son autoritarias sino que se basan en el liderazgo, es decir en el poder de convocatoria. Este poder está dado por la elocuencia y capacidad de consenso de cada líder lo cual le otorga la representación del conjunto, sin olvidar que es un poder que tiene significado dentro del marco religioso y que por tanto está asentado en el mundo de los mitos y valores profundos de la cultura guaraní.

  Así, cuando Yamandú se describe a sí mismo como “El sol que alumbra” esta haciendo referencia a Kuaraí, el sol, que es un valor fundamental en la cultura guaranítica, del cual él sería un intermediario, un “secretario” como todavía le llaman los actuales guaraníes entrerrianos.  Por ello en la tradición guaraní abundan los nombres que toman el sol como referencia, asi tenemos Kuarai Endijú (llamas divinas del sol) o Kuarai Mimby(flauta solar)[11]

Los guaraníes entrerrianos en la actualidad

El nombre de Yamandú pervive entre los guaraníes entrerrianos de hoy en día, quienes aún estando plenamente integrados a la sociedad actual mantienen su identidad étnica, y siguen entendiendo el concepto de “Yamandu” de acuerdo a los mismos valores que hace cinco siglos.

Así nos lo comenta por ejemplo el señor Jesus Romero, guaraní de 60 años y originario de la localidad entrerriana de Rosario Tala, haciendo referencia al panteón guaraní que comienza con Ñanderú Guazú Tenonde (nuestro Gran Papá) explica que: “Luego viene Yamandú, es el que le sigue, una especie de secretario y luego Ñandeyara que impusieron los españoles. A Yamandú lo borraron”[12]

La política de Yamandú

 

ás allá de la cuestión religiosa nosotros queremos destacar la dimensión política de este entrerriano del siglo XVI. Para entender esa dimensión debemos tener en cuenta que Yamandú actuaba dentro de una “confederación” término con el que se designa la alianza entre distintas ciudades guaraníes pero también con charrúas y chanás.

La confederación es un dispositivo político-económico-militar vigente en el siglo XVI entre guaraníes, charrúas, chanás y querandíes, que fue ampliamente registrado por los primeros exploradores europeos y que luego se extiende a alianzas con europeos y los mestizos de europeos con indígenas, lo que se llamaba en la zona “mancebo de la tierra o criollo”.[13]

Durante el siglo XVI las alianzas o confederaciones entre guaraníes, charrúas, chanás y querandíes eran comunes en el Paraná Guazú  (Río de la Plata), y forman parte de una larga tradición nativa que posteriormente ya en el siglo XIX va a evolucionar en el contexto independiente dando pie a los movimientos políticos federales de Argentina, Uruguay y en menor medida Brasil.

Pero se trata de movimientos de larga data y de origen nativo.  Recordemos que fue una de estas confederaciones la que arrasó la primera Buenos Aires de Don Pedro de Mendoza en la primera mitad del siglo XVI, retrasando la invasión española 40 años, la corona española no volvió a intentarlo precisamente hasta la época en que el Karaí Yamandú toma la conducción de la alianza.

Porque una de las labores de Yamandú va a ser coordinar a los jefes guaraníes como Terú, Añaguazu y Maracopá, todos entrerrianos, así como jefes charrúas como el oriental  Zapicán y el también entrerriano Mañuá. Por ello nos son extraños sus pactos con los charrúas en la banda oriental, con los Charrúa-Minuanos de Entre Ríos o incluso los intentos con los mancebos de la tierra, a quienes llama “sus sobrinos” ya que eran hijos de mujeres guaraníes de Lambaré-Asunción, donde él tenia parientes.

La antropología actual ha definido el rol del karaí como mediador inter-étnico y portador del proyecto político de unificación de las provincias guaraníes en un gran estado pan-guaraní por ello no nos resulta extraño que Yamandú viaje a la tava de Lambaré-Asunción a pactar con los Mburuvicha que preparaban un levantamiento generalizado contra los españoles, conocido como el levantamiento de Oberá El Resplandor.

Grabado de "Viaje al Río de la Plata" de 1536 de Ulrich Schmidel que representa el momento en que la confederación querandí-charrúa-timbu-guaraní ataca el asentamiento europeo. En el ataque participaró la generación anterior al karaí Yamandú.

El Karaí Yamandú ocupa pues el rol de líder de ese instrumento político y militar multi-étnico. Si bien su accionar parece tener mayor intensidad a partir de la década de 1570 esto se debe en realidad a que fue en ese momento en que los cronistas españoles tomaron contacto directo con él y comenzaron a registrar sus acciones, pero probablemente venía actuando desde mucho antes habiendo logrado para esa fecha un gran poder de convocatoria.

De hecho el Yamandú histórico del cual tenemos información es uno más en una serie de líderes guaraníes entrerrianos que actuaron antes y después de la invasión europea. Como lo corrobora el mismo extremeño Martín del Barco Centenera que lo conoció bien cuando nos dice: “...Yamandú es el dictado y nombre que se pone el que ha heredado” y lo define como “….gran parlero (…) astuto, muy sagaz y hechicero, en todas las naciones es tenido por lumbre, por espejo y por lucero”. [14]

Es decir, en unas pinceladas nos pinta los atributos de todos los karaí que la etnohistoria ha registrado desde Bolivia a Brasil y Argentina: elocuencia, liderazgo y popularidad “en todas las naciones”.

Pero existe más documentación gracias a la cual podemos reconstruir la personalidad y el accionar de Yamandú. Algunas fuentes lo nombran explícitamente, por ejemplo el historiador y militar hispano-guaraní Ruy Díaz de Guzmán  quien, aunque no interactuó directamente con Yamandú (pues en aquella época tenia 13 años y estaba en Asunción) llego pocos años después al Río de la Plata y registró los hechos de boca de algunos testigos oculares.

 Así describe en su famosa “La Argentina y Conquista del Río de la Plata” la escena en que Yamandú tiende una trampa a Ortiz de Zárate y Garay:

Estando en estos debates de una y otra parte, llegaron al puerto de aquella ciudad tres canoas de indios guaraníes, naturales de las islas de Buenos Aires con un principal llamado Ñamandú, éste traía un pliego cerrado, dirigido a Juan de Garay, a quien el cacique le entregó, y abierto que fue, halló que el Adelantado Juan Ortiz de Zárate había entrado con su armada, que venía de Castilla, en el puerto de San Gabriel, donde estaba surta con su gente a la parte de tierra firme con necesidad de comida, y apretado de los indios Charrúas de aquella costa, haciéndosele saber le hiciese el socorro conveniente de que tanta necesidad tenía.”[15]

También nos habla del Karaí Yamandú y su actuación frente a la llegada de Ortiz de Zárate el toledano padre Jose Guevara, cronista de la orden jesuita quien describe el mismo hecho en estos términos:

Aún no había dado fin al razonamiento cuando (Garay) descubrió por el río Qiloasa tres canoas comandadas por Yamandú, cacique guaraní, enviado por el adelantado Juan Ortiz de Zárate con pliegos para Garay. En ellos le hacía general del gobierno de la ciudad y distrito y le comunicaba un traslado de cédulas en que su majestad le hacía merced (…).”[16]

Nótese la importancia de la documentación portada por el Karaí Yamandú para los españoles, además del hecho de que estaba portando un mensaje de ayuda para rescatar a Ortiz de Zárate asediado por el suaj Zapicán. Aunque Ortiz de Zárate creía que Yamandú era su enviado fiable (por eso le confió cédulas reales) y que lo estaba ayudando a escapar de los charrúas, en realidad estaba siendo manipulado por Yamandú, pues Zapicán actuaba de acuerdo con Yamandú.

También Garay estaba siendo engañado por Yamandú, a quien recibió como amigo, ignorando que el ataque que acababa de soportar a manos del mburuvicha Terú había sido urdido por el mismo Yamandú. Posteriormente, Garay se dará cuenta del engaño y entre otras cosas devastará las tavas de las islas del delta, cosa que Yamandu no le perdonaría y que probablemente influyera en la desición de hacer matar a Garay pocos años despues.

Los hijos de padre español o portugués y madre guaraní fueron los temibles adversarios de Yamandú. Los españoles les llamaron "mancebos de la tierra" y los portugueses "caboclos". Pintura de Eckhout.

Otros documentos[17] registran hechos en los que Yamandú no actuó directamente pero donde o bien fue el instigador o estuvo al menos implicado, los más sonados son el combate de San Gabriel, donde el Suaj Zapican (suaj es líder, en lengua charrúa) derrota al Adelantado Juan Ortiz de Zárate matando a mas de 100 españoles recién llegados de la península. El Karaí Yamandú también parece haber diseñado -siempre con la aprobación de la junta de Karaís de Igapopé- el ataque a la ciudad de Santa Fe en 1573 a manos del Mburuvicha Terú, que era uno de sus jefes aliados. Y también es relevante el asesinato del General Juan de Garay su gran enemigo, a manos de un comando charrúa bajo el mando del suaj entrerriano Mañuá.

Que el Karaí Yamandú coordinaba las acciones de combatientes tanto guaraníes como chaná y charrúa a quedado suficientemente registrado como veremos a lo largo de este trabajo. De momento demos como breve ejemplo la muerte del vasco Juan de Garay.

  En 1583 en las islas del delta del Paraná un comando chaná-charrúa dirigido por el jefe Mañuá cuyas tierras iban desde La Baixada (ciudad de Paraná) hasta las islas del delta, sorprende en la noche mientras duerme al general español Juan de Garay y lo mata junto a sus acompañantes.

 

Yuruás, sobrinos y otros adversarios


aray, jefe militar de los yuruás o extranjeros, era el principal adversario político no indígena de Yamandú, pero tuvo muchos otros, entre los que figuran algunos líderes guaraníes que estaban en desacuerdo con su política y que por ello prefirieron aliarse con Garay antes que con Yamandú. Estos líderes eran mburuvichás, jefes politicos locales, que veían amenazado su liderazgo no por Yamandú en particular sino por la propia institución de los Karaí. Dado que los objetivos de unificación y coordinación de las ciudades en torno al liderazgo karaí  iba en desmedro del poder local de los mburuvichás.
 
Pero indudablemente los más peligrosos eran los propios sobrinos de Yamandú, también llamados criollos o “mancebos de la tierra”.[18] Una generación de mestizos nacidos de padres europeos, principalmente españoles o portugueses y madres guaraníes, muchos de los cuales estaban enrolados a la política yuruá y por tanto actuaban como su mano militar.
 
Muy jóvenes, los mancebos de Garay, (“mancebo” se decía a un muchacho así que hoy diríamos “los muchachos de Garay”) eran la primera generación concebida en Lambaré-Asunción de padres españoles y madres guaraníes, que rápidamente se expandieron a Quiloasa-Santa Fé, Taraguí-Corrientes y Ruvicha Miní-Buenos Aires, es decir a las tabas o ciudades guaraníes rebautizadas cristianas. Los mancebos eran duchos tanto en las armas europeas como en las indígenas y luchaban por hacerse un lugar en el escenario político. Hablaban guaraní y eran guaraníes segun el derecho indígena pero tenían apellidos españoles y en algunos casos encomiendas, títulos y cargos políticos.
 
Durante diez años Garay y sus mancebos asolaron y neutralizaron las ciudades de Igapopé, Maracopá y Tabobá entre otras, todas situadas en el actual departamento de Ibicuy, Entre Ríos. Para Yamandú fue particularmente imperdonable el ataque a Igapopé donde residían su concejero y guía Aguazú y otros karaís como Grande Fuego, líderes político-religiosos de la Guara de Chandules la provincia guaraní más austral a la que Yamandú pertenecía. Recordemos las palabras de Del Barco Centenera sobre ellos cuando relata la vuelta de Yamandú hacia el campamento de Ortiz de Zárate luego de entregar las cédulas reales a Garay:
 
“Pues (Yamandú) tiene la traición así ordenada, que dadas estas cartas vuelva luego al río Igapopé que es la morada de un indio que se dice Grande Fuego y de otros que allí viven de coplada, con Aguazú que es guía en este juego. [19

Y al ser atacados, las mujeres y niños huyendo y las malocas quemadas, los habitantes de Igapopé dicen a los mancebos de Garay:

 ”Dejadnos ya que estamos temerosos y contra vuestras fuerzas no podemos. Y vosotros, sobrinos animosos, a los mancebos dicen: ‘¿Qué os hacemos? ¡Mirad que nuestros hijos amorosos criar ni sustentar ya no podemos, pues carga de mujeres tan penosa no espera a vuestra diestra poderosa’!” [20]

s notable como se ha conservado la historia oral guaraní en la provincia de Entre Ríos, dado que como hemos visto un poco más arriba los actuales guaraníes entrerrianos áun mantienen el recuerdo de Yamandú como “secretario”, lo que es coincidente con “La Argentina…” este documento del siglo XVI donde se lo describe como ejecutor de un plan concebido por estrategas residentes en la ciudad e Igapopé.

Lo que los documentos históricos, la tradición oral local y las investigaciones antopológicas más modernas nos estan dicendo es que Yamandú es el nombre oficial de un personaje histórico relevante en la historia del Río de la Plata, el cual desempeñaba un cargo político muy específico consistente en gestionar políticas decididas por una institucion pan-guaraní cuyos representantes en la zona se ubicaban en la ciudad guaraní de Igapopé y que debía ser coordinada con otras acciones en las provincias guaraníes de Guayrá (Paraguay) y Chiriguanos (frontera inka, hoy Bolivia).

Y vemos también que su gestión fue muy activa durante el decenio que va desde 1573 a 1583, esto es desde que arriban las tropas del adelantado Juan Ortiz de Zárate y los cronistas comienzan a registrar su plan de boicot al proceso de conquista española, hasta que manda ejecutar a Juan de Garay y atacar simultáneamente las ciudades coloniales de Santa Fe y Buenos Aires. Acciones siempre coordinadas con otras similares de los karaís Oberá en el Paraguay e Ibitupuá en la frontera con el imperio inka el cual, aunque en parte bajo dominio español aun era controlado por señores étnicos andinos aliados a españoles.

Durante esa década convulsa el general Garay secundado por una eficaz tropa de mancebos de la tierra asoló las ciudades guaraníes del Ibicuy en el sur entrerriano, sofocó el levantamiento del Karaí Oberá y otros karaí aliados a Yamandú en Asunción, fundó una cadena de ciudades cristianas y estableció una política de alianzas con mburuvichas contrarios a la politica de los karaí.

Junto a los mancebos y los españoles estos mburuvichas jefes guaraníes enemigos de los karaí van a revelarse como un tremendo adversario dado que prefirieron aliarse a los yuruá antes que a los karaí, colaborando así con el nuevo orden que comenzaba a perfilarse y debilitando la capacidad de las confederaciones guaraníes.[21]

Po ello y viendo que el liderazgo de Garay aglutinaba esas fuerzas, Yamandú utilizó otra estrategia, eliminar al líder adversario y lanzar un ataque simultáneo contra Santa Fe y Buenos Aires. En un operativo comando diseñado al milímetro, Yamandú envía al jefe militar entrerriano Mañuá y ciento veinte guerreros charrúas a atacar y matar a Garay, que duerme confiado en una isla del delta . El general vasco muere junto a 40 mancebos de la tierra.  Del Barco Centenera escribe:

El Mañua quedando victorioso (…) levanta al guaraní muy de repente, y al querandí que es indio belicoso, acude cada cual muy diligente, juntándose gran parte de la tierra alegres en oir cosa de guerra. El Yamandú es el que lleva aquí la palma y gloria y por él va aquesta cosa gobernada, su voz despacha a guerra citatoria en toda la comarca publicada

Guerrero charrúa

 

Enlaces relacionados

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Próxima entrada: Los charrúas como brazo armado de la estrategia guaraní. Una cronología de los acontecimientos.

 

BIBLIOGRAFIA

Para acceder a las versiones digitales, En el caso que lo hubiere, hacer click sobre el nombre de la publicación.

- Del Barco Centenera, Martín. La Argentina. Conquista del Río de la Plata“. Versión digital publicad por Enciclotent. (Puedes descargarla haciendo click sobre su nombre).

- Clastres, Pierre. “La Sociedad contra el estado”. Ed. GEDISA. México DF. 1980. “Investigaciones de antropología política”, Ed. Gedisa. México DF. 1987.

- Clastres, Hélène.La Tierra sin Mal, El profetismo tupí-guaraní“. Ediciones Del Sol. 1989.

-  Cadogan, León Mil apellido Guaraníes ” editorial tiempo de historia, Asunción, Paraguay. 1960-2007.

- Guasch, Antonio. Diccionario castellano-guaraní, guaraní-castellano. CEPAG. 11ª edición. 1994. Asunción. Paraguay.

- “Lucha por mantener vivo el guarani”. Diario digital “Uno entre Ríos”. Paraná, Entre Ríos. Sábado, 24 de abril de 2010.

- Meliá, Bartomeu. “El guaraní experiencia religiosa”. CEADUC. Biblioteca paragaya de antropología. 1991. Asunción. Paraguay.

- Ojeda G. Miguel. El Burgalés Don Juan de Garay”. 1956

 

FUENTES PRIMARIAS

- Antonio Ruiz de Montoya. “Arte y Bocabvlario De La Lengva Gvarani”. Impreso en Madrid en 1539. Edición facsimilar del manuscrito original custodiado por la Biblioteca Nacional de Madrid. ejemplar nº 0205.  Editado por la Agencia Española de Cooperacion Internacional. 1991.

- Juan de Garay. “Carta al Rey. Santa Fe, 20 de Abril de 1582″. En Archivo General de la Provincia de Santa Fé. Boletín nº 4-5. Santa Fe, 1973, págs. 72/74.

- Ulrich Schmídel.  “Viaje al Río de la Plata” de 1567. Se intituló originalmente “Erst theil dieses Welt buch von Newen erfunden Landtschafften (…)” Anno M.D.LX.VII. Edición digital publicada por la Biblioteca Virtual Universal. Descargarla aquí: “Viaje al Río de la Plata de Ulrico Schmidel

NOTAS

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NOTAS Y BIBLIOGRAFIA
  1. Yamandú convivió con Del Barco varios meses en el año 1573 en el campamento militar de Juan Ortiz de Zárate mientras coordinaba las acciones para destruir ese mismo campamento y hechar a Garay de la taba guaraní de Quiloasa a la que los españoles llamaban “Santa Fe”. Para saber más sobre Yamandú y su entorno es imprescindible re leer a la luz de la antropología y la tradición oral  La Argentina. Conquista del Río de la Plata con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y el Estado del Brasil” que es el nombre completo de esta crónica histórica escrita en verso. En este trabajo y para facilitar la lectura nosotros escribimos los versos de forma horizontal. []
  2. Véase “La Argentina” de Martín Barco de Centenera. Pg. 240. []
  3. Véase el “Arte y vocabulario de la lengua guarani” de Antonio Ruiz de Montoya. pgs. 150 y 253. Dentro de la lengua guaraní había y hay muchos dialectos, Ruiz de Montoya pone que también se decía aldeano Tabîguâra (gente de la ciudad) e incluso Ta myry iguara (gente de ciudad pequeña), en todo caso es una combinación de “taba” que es la raíz para “asentamiento”, por ejemplo tapera es “casa abandonada” incluso en la actualidad entre los argentinos del área guaranítica. En guaraní paraguayo se escribe “Tava”, por ejemplo, Tava’í (pueblito) o Tavusú (gran pueblo o ciudad) Véase el diccionario Castellano-Guatani de Antonio Guash. []
  4.   En “Viaje al Río de la Plata”, pg. 35. []
  5. Actualmente se escribe tava con “v”,  en el siglo XVII se escribia con “b”.  []
  6. La Argentina, pg. 116. []
  7. Ibídem, pg. 134. []
  8. Para conocer la población guaraní de la época y su relación con el modelo político véase “La Sociedad contra el estado” de P Clastres. Pg. 187. o Valeria de Assis en su “Analisi da populaçao guarani”. []

  9.  Estas conclusiones actualmente aceptadas por la antropología están refrendadas por numerosos estudios posteriores basados principalmente en modelos estadísticos que utilizaron como fuentes no solo las observaciones directas de numerosos testigos de la época sino los datos aportados por estudios económicos y arqueológicos. Véase por ejemplo “Elementos de demografía amerindia” p. 83 y ss. en “La sociedad contra el estado” de Pierre Clastres.   []
  10. Véase “La Argentina” de Barco de Cenenera, p. 109. []

  11. Vease “Mil apellido Guaraníes” del gran antropologo paraguayo León Cádogan.P. 32 ss. []

  12. Véase “Lucha por mantener vivo el guarani”. Diario digital “Uno entre Ríos”. 24 de abril de 2010. []

  13. En otras zonas de America Latina como Peru o Bolivia se usó”criollo”  exclusivamente para los descendientes blancos de los españoles, pero en el Rio de la Plata como los blancos siempre fueron muy pocos se utilizó para los mestizos. []

  14.   La Argentina y Conquista del Río de la Plata, Martin del Barco Centenera. Página 16.  []
  15. Véase la pg. 113 de “La Argentina y Conquista del Río de la Plata”, edición digital en www.cervantesvirtual.com. []
  16. Véase la p. 114 de la “Historia del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán” de Jose Guevara, versión digitalizada en  Biblioteca Virtual Universal. []
  17. Hay abundante documentación vinculada a los hechos en los que participó Yamandú tales  como las Actas Capitulares del Cabildo de la Ciudad de Santa Fe o las “Cartas” del propio Juan de Garay. Véase en nuestra bibliografía. Sección “Fuentes documentales”   []

  18. En el Río de la Plata los criollos eran mestizos a diferencia del Perú donde este nombre se reservaba solo para blancos nacidos en América. []
  19. En “La Argentina”, pg. 115. []
  20. Ibídem pg. 119. []
  21. En la próxima entrada profundizaremos sobre las razones que alentaban a estos mburuvichás anti karaí. Adelantemos que la razón era que, conforme aumentaba el poder político de los karaí disminuía el de los jefes locales, por lo que no pocos mburuvichás encontraron en Garay ys us mortíferos criollos una herramienta para detener el porceso de unificación pan-guarani que los karaí representaban. []

4 Comentarios

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    Saludos

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    • admin /

      Gracias Lorenzo, nos alegra mucho tu comentario. Un saludo!

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